Bob Marley: a 81 años de su nacimiento, un símbolo global

El 6 de febrero de 1945 nació en Nine Mile, Jamaica, Robert Nesta Marley, quien con el tiempo se convertiría en el máximo referente internacional del reggae y en una de las figuras culturales más influyentes del siglo XX.

EfeméridesHoyMauricio Ochoa UriosteMauricio Ochoa Urioste

El 6 de febrero de 1945, en Nine Mile, una pequeña localidad rural del interior de Jamaica, nació Robert Nesta Marley. Ocho décadas después, su nombre continúa siendo sinónimo de reggae, pero también de resistencia cultural, conciencia política y proyección global de una identidad nacida en los márgenes del mundo colonial.

Marley fue hijo de Cedella Booker, una joven afrojamaiquina, y de Norval Sinclair Marley, un militar británico blanco que estuvo ausente durante gran parte de su vida. Esta condición de mestizaje marcó su infancia, atravesada por la pobreza y la discriminación racial, primero en el ámbito rural y luego en los barrios populares de Kingston, ciudad a la que se trasladó siendo niño.

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Fue en Trench Town, uno de los principales focos culturales de la capital jamaicana, donde Marley comenzó a vincularse de manera sistemática con la música. Diversas investigaciones históricas y testimonios de la época coinciden en que ese barrio funcionó como un laboratorio social y artístico, en el que jóvenes músicos transformaron ritmos caribeños en nuevas expresiones populares. Allí, Marley entró en contacto con el ska y el rocksteady, estilos que más tarde evolucionarían hacia el reggae.

En 1963, Marley fundó The Wailers, junto a Peter Tosh y Bunny Wailer. Las primeras canciones del grupo abordaron problemáticas sociales concretas: la precariedad laboral, la violencia urbana y la falta de oportunidades para la juventud jamaicana. Durante esa etapa inicial, el éxito fue principalmente local, pero sentó las bases de un lenguaje musical y discursivo que luego adquiriría alcance internacional.

A fines de la década de 1960, Marley se acercó de manera definitiva al movimiento rastafari, una corriente religiosa y cultural surgida en Jamaica que reivindicaba la herencia africana, cuestionaba el legado colonial y promovía una lectura espiritual de la realidad social. Este giro ideológico transformó profundamente su obra. A partir de entonces, sus letras incorporaron referencias bíblicas, mensajes de liberación y críticas al sistema de dominación económica y cultural.

El salto al escenario internacional se produjo en los años setenta, cuando The Wailers firmaron contrato con Island Records, uno de los sellos más importantes del Reino Unido. Álbumes como Catch a Fire (1973) y Burnin’ (1973) introdujeron el reggae en los mercados de Europa y Estados Unidos. Posteriormente, trabajos como Natty Dread (1974), Rastaman Vibration (1976) y Exodus (1977) consolidaron a Marley como una figura central de la música popular global.

Según análisis publicados por medios especializados y estudios culturales, Bob Marley logró un equilibrio poco frecuente entre éxito comercial y contenido político. Canciones como “Get Up, Stand Up”, “I Shot the Sheriff”, “No Woman, No Cry” y “Redemption Song” se convirtieron en himnos que trascendieron el ámbito musical y fueron apropiados por movimientos sociales, protestas y expresiones culturales en distintos continentes.

Su figura también estuvo estrechamente ligada a la convulsionada realidad política de Jamaica. En 1976, en medio de una creciente violencia entre facciones partidarias, Marley fue víctima de un atentado armado en su residencia de Kingston. A pesar de resultar herido, decidió presentarse días después en el escenario del concierto Smile Jamaica, en un gesto que fue interpretado como una reafirmación de su compromiso con la paz y la unidad nacional.

En 1980, ya afectado por un cáncer diagnosticado años antes, Marley realizó su última gira internacional. Falleció el 11 de mayo de 1981, a los 36 años, en Miami. Su muerte temprana contribuyó a consolidar una imagen mítica, pero no detuvo la expansión de su legado.

Desde entonces, su música ha seguido circulando de manera constante. Informes de la industria cultural señalan que Bob Marley continúa siendo uno de los artistas más reproducidos del catálogo histórico, mientras que su imagen se ha convertido en un símbolo reconocible a nivel global. Paralelamente, académicos y analistas culturales destacan que su obra sigue siendo objeto de estudio por su capacidad para articular identidad, política y cultura popular.

Cada 6 de febrero, la efeméride de su nacimiento reactualiza la vigencia de un artista que logró proyectar la voz de Jamaica al mundo sin perder sus raíces. Más que una figura del pasado, Bob Marley permanece como un referente activo en los debates sobre desigualdad, colonialismo, cultura y resistencia.

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