
India desafía el veto al petróleo ruso

Estados Unidos y la Unión Europea han tejido una red de sanciones y topes de precios sobre el crudo ruso para estrangular los ingresos bélicos de Moscú, pero Nueva Delhi ha multiplicado por tres sus compras, erigiéndose como el comprador estrella de Rusia. Tanqueros verdes surcan mares rumbo a puertos estratégicos como Jamnagar, Vadinar y Paradip, cargados de urals a precios rebajados, para ser renombrados astutamente y reenviados a Europa y EE.UU., que los rechazan en teoría pero aceptan en la práctica.
​Este intrincado "comercio en las sombras" es una sinfonía de maniobras financieras y logísticas. Flotas de tanqueros fantasmas, a menudo sin seguros occidentales y recurriendo a transferencias barco a barco en aguas internacionales, evaden rastreos satelitales. Una vez en tierra, el crudo se destila en megacomplejos como los de Reliance Industries –el mayor importador privado–, Bharat Petroleum y Nayara Energy, para resurgir como diésel, nafta y queroseno exportados a mercados sancionantes. Antes de la invasión rusa en 2022, Moscú apenas representaba el 2% de las importaciones indias; en 2023, escaló a más de 1.5 millones de barriles diarios (mbd), convirtiéndose en el proveedor número uno por encima de Irak y Arabia Saudí. Descuentos iniciales de 20-30 dólares por barril generaron ahorros colosales –estimados en 10.000 millones de dólares anuales–, estabilizando precios internos de combustibles en plena vorágine inflacionaria global. Hoy, en febrero de 2026, las importaciones han descendido drásticamente a fracciones de aquellos picos debido a presiones estadounidenses bajo Trump 2.0: refinadoras como Reliance, Indian Oil y Bharat Petroleum rechazan cargamentos rusos para abril, priorizando un pacto comercial con Washington que elimina aranceles del 25% impuestos en 2025 por estas compras.
No obstante, el Gobierno indio mantiene su postura de autonomía estratégica. "Cumplimos con pagos por debajo del tope G7 de 60 dólares por barril, y las refinerías deciden libremente sus proveedores en aras de la seguridad energética", declaran fuentes del Ministerio de Petróleo y Gas Natural. Nayara, refinería respaldada por Rosneft, persiste como excepción, dependiente al 100% de crudo ruso pese a sanciones europeas. Críticos occidentales claman hipocresía: India respalda resoluciones anti-Rusia en la ONU, pero colma sus reservas con su energía barata. Washington ha blandido la amenaza de sanciones secundarias, revocando aranceles punitivos solo tras compromisos indios de reducir importaciones directas e indirectas, como parte de un marco comercial anunciado el 7 de febrero que aspira a cierre en marzo.
Económicamente, el balance es positivo pese a la desaceleración reciente. Las refinerías indias, con capacidad de 5.5 mbd, operaron al 95% en 2025, generando márgenes de refinación récord de 15-20 dólares por barril gracias a descuentos rusos. Exportaciones de productos refinados a Europa –primer cargamento post-baneo UE el 5 de febrero– aseguran divisas, aunque Reliance emite declaraciones juradas garantizando ausencia de crudo ruso en lotes para el Viejo Continente. Riesgos persisten: bancos globales escudriñan transacciones, y un Putin asesorado acusa a EE.UU. de forzar a India a comprar gas natural licuado caro. Diplomáticamente, India camina en la cuerda floja: aliado histórico de Rusia desde la era soviética, con lazos militares intactos, pero cortejando a Trump vía compras de F-35 y compromisos en el Indo-Pacífico.
Las rutas comerciales zigzaguean desde el Mar Negro al Índico, sorteando sanciones. Es realpolitik en su máxima expresión: anteponer las necesidades de 1.400 millones de habitantes –donde el 70% del petróleo es importado– a dogmas geopolíticos. El costo potencial son multas futuras o pérdida de mercados europeos bajo normas de la UE de enero de 2026; el beneficio, un PIB impulsado al 7% proyectado para 2026 y reservas estratégicas llenas. En este tablero multipolar, India no solo sobrevive: dicta reglas, equilibrando Oriente y Occidente con maestría quirúrgica. ¿Durará el equilibrio? Con Trump al mando y elecciones estatales en India, el próximo acto promete giros dramáticos.
Pedro Miguel Cuevas Blanco es especialista en gestión de cadena de suministro y de comercio internacional, con grado en ciencia política y estudios internacionales.



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